Mi historia

   Nunca fui la más fuerte, ni la más famosa.

   Pero a lo largo de toda mi vida tuve una obsesión que me ganó tantos amigos como enemigos: la justicia.

   Nací en el seno de una familia pudiente y poderosa. Crecí rodeada de lujos, privilegios y comodidades que muchos solo pueden imaginar. Sin embargo, desde muy temprano comprendí que aquello que me rodeaba no era sinónimo de equidad, ya que mientras algunos lo tenían todo y jugaban con las leyes solo por sus contactos, otros sobrevivían entre abusos, silencios forzados y decisiones tomadas muy por encima de sus vidas. Esa injusticia fue algo con lo que nunca pude estar de acuerdo.

   Por ello, tomé la decisión de abandonar a mi familia y forjar mi propio camino. Ingresé al servicio policial, donde viví una carrera breve, pero excepcional. Allí aprendí el verdadero peso de la responsabilidad, el valor del sacrificio y el costo real de intentar hacer lo correcto. Tras resultar herida en acto de servicio, fui dada de baja… creyendo, en ese momento, que mi historia había llegado a su fin.

   Me equivoqué.

   Semanas después, el destino —o tal vez alguien que supo ver más allá de mis cicatrices— me dio una oportunidad única: liderar no solo la defensa de un país, sino formar parte activa de los acontecimientos que más adelante marcarían una nueva era que cambiaria la vida de todos para siempre.

   Tras mi retiro, decidí entonces dedicar mi tiempo a estudiar los protagonistas de lo que ahora es historia. A analizar los eventos clave y a reconstruir las decisiones que dieron forma al conflicto. Hechos que no solo desencadenaron una guerra por la supervivencia del "Todo", sino que sentaron las bases de una nueva era… y de una alianza que redefiniría nuestro futuro.

    Esta es la historia de Pandora.

   Y esta es mi forma de asegurarme de que no sea olvidada.